miércoles, 16 de septiembre de 2015

LA ROCA SANTUARIO DEL CASTRO DE YECLA DE YELTES (Salamanca)

Son infrecuentes las ocasiones en las que uno se topa con tan fácilmente reconocibles santuarios rupestres... 
La mayoría de las veces, se evidencian elementos artificiales sin aparentes nexos de unión; se sabe que se está ante algo tallado por mano del hombre, pero poco más se puede decir con cierta certidumbre.

Este santuario que expongo ahora posee, sin embargo, además de su probable carácter inédito, unas características que le hacen muy peculiar.


Aunque siempre lo digo, no se dirá lo suficiente: un santuario es la suma de elementos varios dedicados a la realización de ritos cultuales prehistóricos, protohistóricos o históricos. 


Realmente, se acaba aprendiendo a ver viendo; sí, aunque parezca banal, es así de sencillo. Sencillo y complicado a la par, pues hay que dedicarle tiempo y ganas. También hay que tener una buena dosis de respeto y admiración hacia lo desconocido, así como esa sensación trascendente de encontrarse ante algo que se realizó hace milenios. 

Si no tienes curiosidad, si no te interesa "aprender" a leer las piedras, lo más inteligente que puedes hacer es abandonar en este punto este blog y dedicarte a otra cosa que te resulte más productiva. Si, por el contrario, crees que escudriñar piedras y "leerlas" es algo siquiera mínimamente inteligente y con sentido, quédate: tal vez llegue a entusiasmarte. Es lo que dijo un admirado "traductor" de piedras ante unos petroglifos realmente hermosos: "Cuanto más los veo, menos los entiendo; cuanto menos los entiendo, más me gustan". 
Esa es la filosofía general del lenguaje de las piedras, llegar a descifrarlas, y si esto no se consigue, siempre te queda esa casi inefable sensación que te hace más anchos los ojos y el pecho, además de esa sonrisa cómplice en el rostro y que sienta tan bien...


Volviendo a esta roca santuario de Yecla de Yeltes, hay que decir que cumple algunos de los cánones de todo santuario que se precie (cazoletas de diferentes tamaños, elevación somera de algunos elementos y uso seguro del elemento líquido). Elementos reiterados, pues... Y, sin embargo, es la disposición de algunas de estas cazoletas (en formación de triángulo, unas, y en alineamiento, otras), así como la realización mimada de un canal de desagüe de la cazoleta "principal" (estrechándose más a medida que se iguala en altura con la superficie de la roca santuario, asegurando, así, una regular y nada abrupta dispersión del líquido sobre aquella), es todo ello, decía, lo que dota al conjunto de singularidad y, para mí, armonía y belleza, aún pendiente el estudio geográfico y astroarqueológico de la alineación de las tres cazoletas y el canal de vaciamiento.

Bien, nada más por ahora. 
Os dejo con los documentos gráficos, que creo suficientemente explícitos de la excepcionalidad del santuario.



1. Allí donde no parecía haber nada...


2. ... tras una delicada limpieza, 
surge lo que estaba oculto



3. Tres cazoletas alineadas con el desagüe de la última




4. El mismo alineamiento de la fotografía anterior, 
buscando la orientación oeste (puesta del Sol)




5. Además de las cazoletas de mayor tamaño, 
hay otras, más pequeñas. Probablemente, en otro tiempo,
fueron llenadas con sangre y/o agua




6. Detalle donde se puede apreciar mejor la forma del canal




7. En la parte inferior de la roca santuario,
destacan tres cazoletas en formación triangular 
(formación muy común en otros lugares de
este castro celta), así como trazados
geométricos o zoomorfos, muy erosionados

jueves, 20 de agosto de 2015

DOMINGO GARCÍA (Segovia): LAS OTRAS HUELLAS RUPESTRES

PREÁMBULO:

Los excepcionales afloramientos de esquisto del Cerro de San Isidro, Domingo García (Segovia) acogen petroglifos de abarcan desde el Paleolítico Superior (20.000 -15.000 a.C., aproximadamente) hasta épocas históricas, además de imperdonables garabatos contemporáneos que dañaron para siempre algunas figuras. 

Este yacimiento está declarado Bien de Interés Cultural y, junto a los de Siega Verde (Salamanca) y Foz Côa (Portugal), constituye uno de los más importantes exponentes de arte rupestre al aire libre de Europa.

Yo voy a dejar de lado estos petroglifos (se puede leer profusamente sobre ellos en soporte papel y digital) para tocar otro aspecto que merece ser estudiado: las otras huellas, las que no son representaciones zoomorfas o humanas, las que no se sitúan en los paneles verticales, sino a los pies de estos, en rocas asentadas en el suelo, y en las mesetas de estas pizarras ciertamente únicas, donde, mirando con preferencia al Este, tan bien fueron plasmados animales y hombres a lo largo de miles de años.


1. El conjunto "principal":

Está formado por las tan traídas y llevadas, las sempiternas cazoletas, realizadas al pie de uno de los paneles de grabados y también en la meseta que lo corona. Cazoletas de diferentes tamaños que parecen resaltar los límites del esquisto, comunicadas mediante canales las mayores, probablemente persiguiendo la circulación de líquidos (agua, sangre...) y su vaciamiento al suelo mediante un canal más profundo y labrado con esmero. Constituiría todo ello un Santuario (entendiendo este término como la suma de dos o más elementos diferentes dedicados al culto).

Mi visita al lugar fue muy rápida para realizar una observación más profunda, pero sí os haréis una idea con las fotografías que siguen...


1a. Cazoletas en una roca del suelo



2a. Cazoletas de diferente profundidad en la cima de la roca



3a. Cazoletas "principales" unidas mediante un canal



4a. Detalle de la cazoleta "principal" y su canal de vaciamiento



5a. Toma cenital de la cazoleta "principal" y su canal



6a. Toma lateral de la cazoleta "principal" y su
canal de vaciamiento fuera de la roca protagonista, en forma de )



7a. Otra toma de la cazoleta "principal" y su
canal de vaciamiento, junto a otras cazoletas
de menor tamaño




2. Otros lugares con cazoletas:

Algunos de los otros paneles con grabados rupestres también están acompañados con santuarios "secundarios" y/o altares, donde predominan las cazoletas, en grupo, alineadas o aisladas y canales intercomunicadores en rocas del suelo y en las cumbres.

Aquí, la intensidad de elementos parece decrecer a medida que nos alejamos del Santuario "principal"...

1b. Cazoletas de diferentes tamaños



2b. Dos cazoletas comunicadas (las señalan mi bota) y otra,
a la derecha de la fotografía.



3b. Cazoletas alineadas al pie de uno de los paneles



4b. Cazoletas sobre una roca del suelo





3. ...Y cerca de la derruida ermita de San Isidro:

La desvencijada ermita de San Isidro presenta a su alrededor tumbas antropomorfas altomedievales... y, también, de nuevo, más elementos rituales.

Esta construcción se levantó en el cerro que supera en altura a los paneles de petroglifos rupestres, con lo que se puede apuntar a que antes de ser ocupada por el citado edificio románico pudo ser otra de las ubicaciones "especiales", sagradas desde hace varios miles de años. Y es que quedan vestigios de ello...

3a.



3b.



3c.



4c.



4. CONCLUSIONES:

- El yacimiento rupestre de Domingo García es único porque, entre otras cosas, combina petroglifos del Paleolítico con otros de épocas prehistóricas e históricas que le siguieron.

- Es excepcional, asimismo, por la existencia, además, de elementos de culto prehistórico y/o protohistórico, de los cuales di frugal relación más arriba.

- Es preciso profundizar en estos últimos elementos.

- Como lugar donde el hombre representó su vida desde hace decenas de milenios, debe ser preservado convenientemente, no es suficiente con su calificación de Bien de Interés Cultural. Se hacen vitales la existencia de un Centro de Interpretación, aislamiento contra el vandalismo y visitas guiadas que orienten al visitante para que este pueda tomar conciencia de que lo que tiene ante sus ojos, el aire que respira y el suelo que pisa son suyos, sí, pero, fundamentalmente, de aquellos antepasados que lo levantaron y de los que quedan por venir. 

Para entender, es preciso conocer. 
Que el conocimiento, pues, rija nuestras palabras y, sobre todo, nuestros hechos. Que él se imponga en el cerebro de todo aquel que visite este mágico lugar.


Os dejo con una fotografía que recoge, según los expertos, la representación mediante rasgos incisos inferiores a 1 mm de grosor de la cabeza de un asno salvaje (petroglifo del Paleolítico), Panel 2. Parece milagroso que haya sobrevivido al paso de tantos milenios, pero ahí está, preciso y precioso...

d. Estilizado perfil de cabeza de asno salvaje

domingo, 19 de abril de 2015

R.I.P: SOMERO REPORTAJE GRÁFICO

1- INTRODUCCIÓN. 
Ya antes de Neanderthal, nuestros ancestros practicaban ceremonias funerarias con sus muertos, a los que mostraban respeto y veneración. Es normal que fuera así, pues entendían (y probablemente deseaban) que la idea de la trascendencia del estado final fuera superada en algún momento, que se levantaran algún día de sus lechos mortales para contar su experiencia en el otro mundo. La muerte era un estado transitorio, como una enfermedad extensa en el tiempo que tenía sanación.
El uso de sustancias alucinógenas y la habitual visita de los chamanes a estados alterados de conciencia hacían de la muerte una barrera fácil de superar, cuando no una rutinaria dimensión al alcance de los vivos.

No podemos saber con certeza qué pensaban al respecto, pero las hipótesis son fáciles de adivinar. Y es que aunque hablamos de decenas de miles de años, hoy sabemos que aquellos humanos no eran tan idiotas e inútiles como durante muchos años supusieron sociólogos, arqueólogos y demás "expertos", y hoy se acepta sin discusiones llamativas que no nos diferenciemos tanto de aquellos familiares tan lejanos.

En todos los ámbitos de la vida, las similitudes son mayores que las discordancias. Y lo mismo ocurre cuando analizamos el mundo de la muerte: la historia del hombre es larga, sí, pero presenta más armonía que caos y diferenciación. Aquellos y nosotros estamos mucho más cerca de lo que pensamos, y lo mismo en la vida que en la muerte.

A continuación, una sencilla muestra de fotografías y alguna curiosidad que siempre sorprende...



2- EN TORNO A DOS MILENIOS Y MENOS:


2.1.- La necrópolis de Yecla La Vieja (Salamanca) es 
excepcionalmente extensa y abarca un periodo generoso de tiempo.
 Sin haber sido excavada sistemáticamente (al igual que el resto del 
castro celta romanizado) guarda, a buen seguro, interesantes
incógnitas y sorpresas. En la fotografía, exposición parcial 
de algunos enterramientos de diferente cronología



2.2.- Algunas stelas funerarias romanas que se exponen en el Aula
arqueológica de Yecla de Yeltes (Salamanca). Discos solares,
el paso a la otra vida (representada con la talla de puentes) y
algunas inscripciones con infomación del finado y los deseos
de los familiares que le sobrevivieron



2.3.- Detalle de la estela romana central de la fotografía 
inmediatamente superior. Más o menos, se puede traducir
así: "Dedicado a los dioses manes (DMS). Materna (MATERNE),
hija de Materno (MATERNI). De 52 años (AN LII).
Aquí yace. Que la tierra te sea leve. (HS. SSTL)"



2.4.- Tumba altomedieval (o tal vez más antigua) excavada en
 el granito que aflora de la tierra. Muy rudimentaria y, sin embargo,
rematada en los flancos. Los alrededores presentan fuertes indicios
de poblamiento y restos muy interesantes



2.5.- Tumba altomedieval de algún personaje importante y
guerrero, con talla para la colocación de la cabeza,
que siempre miraba hacia el oriente (orientarse). A la 
derecha del sepulcro, una losa con cruz-espada.
Monsanto (Portugal)




3- MUCHO MÁS RECIENTE:
La costumbre del aviso: ¡ojo, que vas a morir!


3.1.-  Parte superior de lápida muy esquemática y, tal vez, 
cercana a los siglos XV y XVI . Obsérvese la forma
triangular del tronco humano y la sencillez de ojos y boca
del enterrado.



3.2.-  Parte superior de la entrada del
cementerio de Almeida (Portugal). La
leyenda dice así, más o menos: "Tú, quien quiera que seas, 
repara cómo estoy. Yo ya fui como tú eres, y 
tú estarás como yo estoy"



3.3.- Inscripción en una esquina de los muros de
la iglesia de Armenteros (Salamanca). De arriba abajo:
INRI. ANI  MAS. (La cruz y la calavera-peana). AQUÍ
SE ENTERRARON LOS HUESOS DE LOS
DIFUNTOS. AÑO DE 1775.



3.4.- DiegoÁlvaro (Ávila). Piedra tallada que indicaba la
entrada al camposanto. La calavera vuelve a formar parte
de la cruz, como parte de su peana.




3.5.- Otro ejemplo de llamamiento a los vivos
para que sean piadosos antes de morir, la corona de 
espinas en el centro de la cruz y el símbolo
de la muerte: la calavera con huesos cruzados.
Burela (Lugo)

RE
ZA

RA
ME


SANTO
CEMEN
TERIO
DORADO
1880




4- ...Y UNA CURIOSA DUDA RESUELTA:
Durante una reciente visita al pueblo cacereño de Gata, localicé una roca granítica grabada (parte norte de la población, ya en las afueras, sobre la piedra madre): una cruz griega con las letras M P, y más abajo, una cifra de tres dígitos: 497. Todo ello dentro de un rectángulo. ¿Qué era...? 
La solución, debajo de la fotografía.

Saludos cordiales, y ya sabéis: no olvidéis nunca cruzar los dedos y tocar madera   ;))))


4.1.- Seguro que muchos de vosotros ya lo habéis adivinado...

Monte Público 497

¡Fantástico!

sábado, 28 de marzo de 2015

LOS DIOSES, EN LO ALTO (PERO NO SIEMPRE).

1- BREVE INTRODUCCIÓN:
El de PANOIAS (Portugal) es el Santuario rupestre que nos da muchas claves acerca de cómo algunos pueblos anteriores a los romanos, y estos mismos, sacrificaban en honor de dioses variopintos. 

En efecto, Panoias es la Piedra de Rosetta que nos permite a muchos interesados y aficionados a estos temas sostener con fundamento que hubo santuarios, dioses, víctimas y orden y precepto en esas ceremonias. 

Sin Panoias, y sin algunas referencias de cronistas romanos, se nos tacharía (aún más que ahora) de locos especuladores sobre este asunto (recomiendo encarecidamente la lectura del siguiente enlace: PANOIAS. Además, otro vistazo a este otro: ULACA).



1. Roca y peldaños conducentes a la cumbre de ésta, 
donde el pueblo inmediatamente prerromano
realizaba sacrificios a sus dioses



2- ALGUNOS SANTUARIOS SALMANTINOS:
No, no estamos locos quienes hablamos de rocas rituales cuando hacemos referencia a los pueblos celtas. 

Es muy difícil saber en qué consistían los cultos, pues los celtas no manejaban la escritura (no porque fueran un pueblo atrasado, sino porque practicaban intensamente la tradición oral a través de los druidas, encargados de inculcar en los niños la cultura de esas tribus que plantaron cara a Roma).

En el caso del Castro de ULACA (Ávila), parece evidente que se ofrecían víctimas humanas, además de ofrendas de animales. Probablemente, estas prácticas fueran comunes a otros pueblos celtas, y, en concreto, a los vetones que poblaron los castros salmantinos de Las Merchanas (Lumbrales), Yecla La Vieja (Yecla de Yeltes), El Castillo (Saldeana), Irueña (Fuenteguinaldo), El Castillo (Pereña) y Bermellar.

Efectivamente, hay elementos comunes que he encontrado en los que conozco (la mayoría) de una forma más pormenorizada, quedándome por ver el de Bermellar.

Hasta ahora, a estos enclaves vettones se les ha dedicado aspectos como murallas, campos de piedras hincadas, verracos, grabados zoomorfos y humanos... Posiblemente, ha llegado el tiempo de excudriñar otras características (menos transparentes y más controvertidas): las evidencias cultuales. Veamos dos ejemplos.

2a- El Castillo (Saldeana):
Dentro del poblado, en algunos de los escasos claros de vegetación a los que se puede acceder, aparecen rocas con cazoletas, aisladas o en grupo, a modo de pequeños altares, tal vez extendidos por todo el recinto. Estas manifestaciones podrían constituir cultos por clanes, barrios o, incluso, viviendas: protección cercana del terreno más frecuentado.

En otros lugares, aparecen, ya, conjuntos de cierta magnitud, como el que describo someramente a continuación. 

Está realizado sobre una lancha de roca madre que se inclina suavemente hacia el Oeste. Cazoletas de tamaño mediano, incomunicadas, se reparten por los límites de la roca citada, a la que se "accede" mediante un rebaje pulido. En la parte oeste, tres alineaciones de tres cazoletas parecen marcar el Oeste, el Sur, el Noroeste y el Sudoeste. En la parte sur de la roca, un receptáculo mayor "desagua" fuera de la misma. Un interesante enigma a interpretar.

2. La roca descrita, fotografiada desde una tendencia noreste


3. La misma roca, fotografiada desde el Sur


4. Tres alineaciones en la roca, como primitiva rosa de 
los vientos


2b- Yecla La Vieja (Yecla de Yeltes):
...Y la segunda roca, gemela de la de Saldeana, con parecida distribución de los espacios y las cazoletas, todo a menor escala. Las diferencias: las alineaciones no aparecen tan claras, aunque las hay, y hay canales que comunican algunas cazoletas. Al natural, se aprecian más que no se ven en la fotografía: otro panel no menos bonito que el de Saldeana.

5. El santuario de Yecla La Vieja



3- CONCLUSIONES:
No se puede decir que las deidades en las que los celtas se amparaban tuvieran queja de estos a la vista del gran número de rocas cultuales encontradas, dentro de los castros o en sus inmediaciones.

A buen seguro, los diferentes pobladores de los castros vetones salmantinos construyeron sus santuarios rupestres con más semejanzas que diferencias.

Es hora de que la Arqueología empiece a tener más en cuenta estos vestigios, que deben ser estudiados, protegidos y señalizados, como lo están los otros, mucho más claros. Será una tarea ardua, muy complicada..., mas plagada, también, de tesoros humanos. Es hora de poner un anuncio que rece: "Se buscan arqueólogos que vayan más allá de lo que les enseñaron en las Facultades". 

¿Los habrá? ¿Habrá ese tipo de arqueólogos? Ojalá que sí. 

Ojalá, porque el reto merece la pena.

Sí, Ojalá...


miércoles, 14 de enero de 2015

TERRITORIO VETÓN (Castro celta de Yecla de Yeltes, Salamanca).

El castro vetón de Yecla la Vieja (Yecla de Yeltes, Salamanca) es peculiar por numerosas características. Una de ellas es la de ser el castro de los caballos. Efectivamente: aparecen grabados en las piedras de la potente muralla, en lanchas cercanas a ésta y más allá…

El que vais a ver más abajo es un panel donde se recogen diferentes elementos que, en su mayoría, no pueden apreciarse bien, pues la erosión ha actuado sobre el granito con implacable fuerza.

De entre estos restos de figuras, destacan, sobremanera, dos: la parte inferior de un equino (patas delanteras y traseras, más la grupa-lomo-cruz y los costillares y vientre) y 3 cazoletas en formación de triángulo.


Además de lo anterior, se adivinan otras huellas de conjuntos de cazoletas y, probablemente, más équidos sobre los que el paso del tiempo golpeó con más denuedo.

Muy probablemente, los arqueólogos no han catalogado este conjunto. Estimé oportuno no retirar ni el musgo ni el liquen más allá de una simple pesquisa, en busca del cuello, la cabeza y la cola (en caso de que aún subsistan) de la representación zoomorfa más clara. Tal vez, los entendidos sepan del lienzo y quieran trabajar sobre él en un futuro.


1- Vista parcial y lateral del panel, con el zoomorfo resaltado en azul


2- Toma frontal del equino incompleto (25 cm de anchura)


3- Tras un chubasco y con la ayuda de algo de sol


4- Tres cazoletillas realizadas en plano inclinado y con alto grado
 de armonización en la figura triangular


5- Zoomorfo fuertemente erosionado


6- A la izquierda del reloj (esfera =5 cm), en V inclinada
 hacia la izquierda,patas delanteras o traseras
 de otro équido


7- En la parte superior derecha de la fotografía, conjunto de cazoletas
 "en escalera"


miércoles, 24 de diciembre de 2014

CANALES Y HOYUELOS ABULENSES: DOS LIENZOS HERMANOS.

PREÁMBULO:
LA existencia de cazoletas, hoyuelos y canales está presente a lo largo de casi todos los periodos en los que el hombre demostró ir más allá de la lucha por la subsistencia.

Las primeras cazoletas realizadas con intencionalidad de las que se tienen noticias aparecieron en una laja que cubría el cadáver de un niño Neanderthal. Una, en contacto con el cuerpo; la otra, mostrándose al aire y al cielo. Simbolismo puro, la trascendencia hacia el más allá, un grito por permanecer aun en otro plano de existencia, la muerte y la memoria en los vivos.

Probablemente, se producirán hallazgos aún más antiguos que la lápida del niño Neanderthal: es, sólo, cuestión de tiempo.

Sapiens, que procreó con Neanderthal (muy al contrario de lo que venían sosteniendo los a la par puristas del primero y denostadores del segundo, al que calificaban poco menos de "simple bestia sin habilidad ni cerebro"), Homo Sapiens, decía, siguió la tradición... hasta ahora. Sí, la memoria ancestral y colectiva debe ser tan fuerte -y más- como para mantener vivas esas costumbres y fabricarlas incluso sin pensar en ellas.

Efectivamente, cazoletas, hoyuelos y canales que "comunican" (o no) aparecen por todos lados donde el hombre anduvo, nómada o sedentario, en santuarios rupestres (conjunto de diferentes elementos de culto realizados sobre roca); otros, esculpidos sin aparente orden o que no hemos sabido interpretar; otros, formando juegos prehistóricos que pasaron la criba del tiempo y aún perduran.

Como quiera que sea, estos elementos están ahí: sólo hace falta abrir el campo normal de nuestra mirada -que, en general, sigue siendo bastante miope- para dar con ellos. Es, también, cuestión de tiempo, y de paciencia, de entrenamiento... Seguro que lo que de Neanderthal llevamos dentro también nos ayuda en esta tarea tan natural como gratificante. 

A por ella, pues...




DOS LIENZOS CON HUELLAS:

ALLÍ donde se forma un abrigo de las inclemencias norteñas -incluso de las lluvias atlánticas-, protegidos por las paredes de pizarra, sobre la roca madre de esquisto que allí aflora y casi hiere la vista en las puestas de sol -por sus tonalidades áureas y plateadas-, a distinto nivel uno del otro con respecto al mismo plano, ligeramente inclinados hacia el Norte los dos, aparecen sendos soportes donde el hombre representó parte de su universo, tal vez por motivación cultual, tal vez por alguna intención que a mí se me escapa.

Analicémoslos...


Ubicación de los soportes



Ubicación de los soportes, sin descriptores



Toma desde una orientación norte. En el panel A, mi reloj de pulsera
(su esfera tiene 5 cm de diámetro)



Idéntica fotografía que la anterior, sin indicadores




PANEL A:
SU tamaño no es muy grande (aproximadamente, 70 cm de largo y unos 55 cm de ancho). Su flanco este se adentra por debajo de las piedras que componen el muro construido:


Panel A, con descriptores

1: Hoyuelo. Aparentemente, elemento suelto.
2: Dos hoyuelos comunicados mediante un canalillo.
3?: Dos hoyuelos dentro de una posible figura que los encierra (muy erosionada).
4: Un canal generoso, con una cazoleta y un hoyuelo, intercomunicados.
5: Hoyuelo. Aparentemente, elemento suelto.
6: Conjunto de dos cazoletas y un hoyuelo con canal que "desaguaría" fuera de la roca. Además, un hoyuelo en plano inferior que "recogería" lo vertido desde arriba.

Es posible que exista alguna figura más, que sería detectada con una buena fotografía nocturna.



Panel A: la misma fotografía que la anterior, sin indicadores


Panel A. Detalle de las dos cazoletas y el hoyuelo, comunicados mediante 
canal, antes de verter fuera de la roca, muy iridiscente...





PANEL B:
SU tamaño es menor al A (aproximadamente, 50 cm de largo y unos 45 cm de ancho), aunque hay dos elementos que ocupan las lanchas contiguas (por el Norte y por el Sur). Su flanco este se adentra por debajo de las piedras que componen el muro construido:

Panel B, con descriptores. Vista casi cenital

1: Hoyuelo con canal.
2: Una cazoleta y un canal bifurcado que, desde arriba, ocupa todo el panel y que termina "vaciando" por tres sitios en su trazado más inferior, una vez pasado el hoyuelo 5; el ramal intermedio es mucho más somero que los otros dos.
3: Hoyuelo con canalito corto.
4: Dos hoyuelos emparejados.
5: Hoyuelo que "interrumpe/une" el camino del canal.
6: Un hoyuelo en la parte más elevada de la roca.
7: Un hoyuelo que "recoge" uno de los vaciamientos del canal.
8: Dos hoyuelos realizados en una plataforma inferior al nivel del canal.


Panel B: la misma fotografía que la anterior, sin indicadores



OTRAS OBSERVACIONES, INTERPRETACIÓN FINAL (¿FINAL?) Y VUESTRO TURNO:
* El entorno de estos lienzos trabajados es rico en pizarra gris y se ha explotado con holgura (las construcciones humanas están formadas por trozos de aquella). No obstante esto, todavía se aprecian restos de lo que aquello pudo ser cuando estuvo incólume.

* Estoy convencido de que todos los elementos que expuse son artificiales y fruto de mano humana.

* No he visto paneles similares en la zona, aunque probablemente los hubo.

* Realmente, reconozco que estas lajas labradas me plantean más interrogantes que certezas, sobre todo en cuanto a la datación de la obra. La ausencia de grafías contemporáneas, así como la temática de los elementos (canales, cazoletas, hoyuelos... y su disposición, con probables rebajes) parecen apuntar a una finalidad de culto, tal vez con uso de líquido (agua o sangre). Esto no quiere decir que la cronología se remonte demasiado en el tiempo, pues sabemos que los ritos paganos pervivieron más allá de cuando los emperadores romanos impusieron el cristianismo como religión única.

* Una de las pistas más fiables en la datación de cualquier trabajo sobre piedra es cuantificar y cualificar la erosión; en este caso, se combinan huellas muy erosionadas junto a otras que no lo están tanto, lo que, lejos de alejar incertidumbre, la alimentan. Por otro lado, los efectos de la erosión sobre la piedra dependen de tantos factores (en este caso se dan), que distorsionan la lógica.

* Tras lo dicho anteriormente, voy a pronunciarme, con todas las reservas del mundo, y mi ignorancia, que supera a mis reservas: santuario rupestre de culto pagano cercano al dominio romano en esta zona meseteña de Castilla y León, o incluso relacionado con la Alta Edad Media.